Patologías en las fábricas de ladrillo

Patologías en las fábricas de ladrillo

Introducción

Se define fábrica como todo aquel elemento constructivo constituido a partir de la traba de ladrillo, bloques o piedra mediante el uso de argamasa. En el caso que nos ocupa y dado los tiempos que vivimos, vamos a tratar en esta ficha las específicas de ladrillo intentando analizar los daños o defectos que aparecen en estas así como los agentes que inducen a su proliferación, no siendo objeto de esta exposición las lesiones originadas por movimientos estructurales, cimentación y demás elementos constructivos vinculados a los cerramientos.

Estos se podrán dar a lo largo del proceso de fabricación, puesta en obra o vida útil del cerramiento.

Descripción y origen de los daños

Atendiendo al origen de los daños podremos distinguir entre:

  1. Lesiones de la fabricación del ladrillo
  2. Lesiones del mortero
  3. Lesiones causadas por el agua:
    • Agua de lluvia
    • Capilaridad
    • Condensación
    • Eflorescencias
  4. Lesiones por acciones mecánicas:
    • Dilatación-Retracción
    • Corrosión de elementos metálicos

1. Lesiones originadas en la fabricación del ladrillo

  1. Caliches: defecto por el cual aparecen en el ladrillo concentraciones de óxido de cal que al hidratarse aumenta su tamaño pudiendo dañar la pieza (en nódulos superiores a 0.5 mm). Su origen viene de una mala preparación y moldeo. Se suele manifestar a los 3 ó 4 meses después de realizado el muro.
  2. Exfoliaciones: durante la fabricación cuando se emplean arcillas excesivamente plásticas, las partículas se orientan por el rozamiento con la hélice de la galletera, quedando las capas de arcilla yuxtapuestas pero no tratadas, si además hay sílice inerte se producen exfoliaciones y roturas frágiles.
  3. Cocción: este tipo de defecto, de puede manifestar bien por una cocción defectuosa al no alcanzar la temperatura necesaria o el tiempo suficiente, no se forman las fases vítreas y no se alcanzan las resistencias mecánicas adecuadas, o bien por un cambio en la fase del cuarzo, produciendo microfisuraciones alrededor de cada grano de este material, provocando una merma en la resistencia mecánica de la pieza.

2. Lesiones originadas por el mortero

Lo ideal seria que el mortero se comportara con análogas características que el ladrillo que une y alcanzase las mismas características mecánicas. Si el mortero es excesivamente rico en contenido de cemento o bien en un exceso de agua, se dará lugar a:

  1. Retracciones del mortero durante el secado.
  2. Movimientos diferenciales mortero/ ladrillo, causadas por comportamientos diferentes ante el agua y diferente respuesta térmica.

Como consecuencia, aparecerán en la fábrica fisuras entre mortero/ladrillo en tendeles o llagas,  llegando en algún caso a partir el ladrillo. Para paliar tales efectos se han de tomar las siguientes medidas en el momento del rejuntado:

  • Examinar el mortero y su disposición en el muro (anchura, color, textura, etc.).
  • Limpieza de restos de polvo y material disgregado mediante cepillado, aire a presión o enjuagado con agua.
  • Previo humedecido del soporte, aplicación del mortero con la suficiente presión como para lograr la compactación adecuada y limpieza posterior.

3. Lesiones causadas por el agua

  • Agua de lluvia: el agua de lluvia, unida a la permeabilidad del ladrillo, en periodos de exposición prolongados, puede ocasionar la aparición de manchas de humedad en el intradós del muro. Así, para que el agua de lluvia penetrase en un muro de 50 cm, sería necesaria una exposición continua durante 14 días.
  • Capilaridad: se trata de la ascensión del agua por una red de tubos o poros muy finos en el sentido contrario a el de la gravedad, siendo un fenómeno de difusión ya que se produce en cualquier dirección, hecho que favorece el mortero por su naturaleza porosa. La altura hasta la que asciende el agua suele rondar entre 1,5-2 metros, donde se equilibra el ascenso del agua con la evaporación de la misma, por lo que el tratamiento a aplicar deberá de localizarse por debajo de esta cota. A mayor espesor del muro mayor altura de humedad porque necesita mayor superficie a evapora, dando esto también lugar a eflorescencias.
  • Condensación: Las humedades de condensaciones están provocadas por el vapor de agua contenido en el ambiente. Estas humedades suponen una tercera parte e las patología que se dan en los muros de fábrica. La forma de manifestarse puede ser en forma de hongos, manchas y olor característico. Para prevenir este tipo de humedades la humedad relativa deberá oscilar entre el 35 y el 85% con temperaturas en verano de en torno a 22º y en invierno de 20º, con una ventilación suficiente. A continuación se describen las zonas más comunes donde suelen aparecer este tipo de humedades:

  • Eflorescencias: se definen como la formación de depósitos de sales minerales solubles sobre la superficie de una pieza cerámica terminada, por exposición a los agentes atmosféricos. La causa real de la formación de estos depósitos es la migración de una solución salina a través de los poros inmediatos de la misma, al evaporarse el agua existente. Diferenciaremos entre eflorescencias como depósitos superficiales de las criptoeflorescencias, que son depósitos interiores en los poros del material, son mas peligrosas que las eflorescencias ya que en combinación con agua y hielo puede producir el deterioro del material. La mayoría se eliminan mediante lavado con agua o productos adecuados para su eliminación y cepillado.
Eflorescencias en paramentos. Imagen: www.montopinturas.com
humedad por condensación. Imagen: www.fernandoanton.es

4. Lesiones por acciones mecánicas

  • Dilatación-Retracción: este tipo de fisuras y grietas surgen como consecuencia de los diferentes coeficientes de dilatación del mortero y ladrillo. Para paliar este tipo de daños, es conveniente humedecer las piezas cerámicas antes de su colocación, así como prever juntas de dilatación en los paños de fábrica con una distancia máxima entre 30 y 40 metros en clima continental y de hasta 50 en ambiente marítimo (aunque es aconsejable no sobrepasar los 30 metros indiferentemente del ambiente). Este tipo de fisuras o grietas se presentan normalmente próximas a vanos y en los puntos medios de los paños, además de en frente de forjados y encuentros en esquinas.
  • Corrosión de elementos metálicos: Este supuesto se da cuando en las fabricas de ladrillo se intercalan en los tendeles armaduras como refuerzo del muro. Si estas no tienen el recubrimiento mínimo de enfoscado, con la entrada de agua se da origen a la oxidación de las mismas que se manifiesta en el enfoscado exterior mediante la aparición de la consiguiente mancha de óxido y fisura horizontal. Para prevenir este tipo de defectos se deberá impedir el contacto con el agua de estos elementos mediante un recubrimiento suficiente de mortero que garantice su impermeabilidad.

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